
Bretaña, una tierra de mil historias
Bretaña es una región inagotable. Historia, leyendas, naturaleza y gastronomía: no podrá dejar de enamorarle. Tómese su tiempo para descubrir todos sus tesoros.
Cuarta parada de nuestro Regiontrip: Bretaña!
Tengo que ser sincera: como crecí entre Bretaña y Mayenne, no soy nada imparcial con esta región. ¡Y lo asumo sin problema!
Hecha la presentación, espero que este artículo le haga querer a Bretaña tanto como yo la quiero.Sus maravillas naturales



No hace falta presentarla: Bretaña tiene paisajes fuera de lo común. Pensamos sobre todo en su costa de granito rosa, en Côtes-d'Armor. Esta costa espectacular también se aprecia en el Cap d’Erquy, que se conserva aún mejor porque solo se puede acceder a pie.
Si le gustan los miradores, Bretaña le va a conquistar. La pointe du Raz le dará la sensación de estar en el fin del mundo. Se encuentra en el extremo del Finistère, en el Cap Sizun. Desde allí tendrá una vista inmejorable de la inmensidad del océano y del encaje de acantilados de la costa bretona. También tiene que ir sin falta a la Pointe du Grouin (el nombre es poco habitual, pero no se lo tenga en cuenta: ¡no se llevará ninguna decepción!). El Cap Fréhel, por su parte, le ofrecerá una vista magnífica de las islas de Jersey y Bréhal y del Cotentin. Y la Pointe de Pen-al-Lann le regalará un mirador sobre las costas del Morbihan. Bretaña cuenta además con un buen número de islas, cada una más bonita que la anterior. Si tiene tiempo y ocasión, le recomiendo de verdad ir a visitarlas.
La isla de Bréhat en primavera es absolutamente sublime. Saint Cado será su lugar favorito al atardecer, me atrevo a prometérselo. Belle Île en Mer también tiene mucho que ofrecer, en especial numerosos miradores. Le recomiendo el de la Pointe des Poulains. Cuenta asimismo con un puerto deportivo muy bonito. Pero mi lugar favorito para siempre, el que realmente quiero compartir con usted, es el Archipiélago de las Glénan. Parece la Polinesia. ¡El agua es igual de turquesa! El archipiélago está a una hora de barco de la costa y hay salidas desde distintas localidades.Su magia


Las tierras bretonas son especialmente conocidas por sus leyendas míticas. Si le apasionan estas historias, ¡ha llegado al lugar indicado! Piérdase en el bosque de Brocéliande para vivir la experiencia completa. Allí descubrirá todas las leyendas sobre Merlín y el rey Arturo. Hay todo un recorrido organizado para ver la iglesia del Grial y el Val sans retour, pero también la tumba de Merlín y muchos otros secretos que le dejo descubrir por su cuenta.
En su búsqueda de leyendas, tendrá que detenerse también en los Monts d’Arrée: se dice que este lugar esconde las puertas del más allá, Yeun Ellez en bretón. Y en el Cairn de Barnenez: una construcción de más de 3000 piedras situada en la península de Kernéléhen. Vistas precisosas de la ensenada de Térénez y de la bahía de Morlaix.
Por último, para que su búsqueda sea completa, deberá tomarse el tiempo de descubrir los Menhires de Carnac. Se pueden ver en el sur del Morbihan y son cerca de 3000. Volverá a encontrar este fenómeno, cuando menos extraño, en la península de Crozon, con la alineación de Lagatjar.Su gastronomía legendaria


¿Quién no ha probado nunca un auténtico y delicioso caramelo de mantequilla salada sobre un crep todavía templado? Si está a punto de responder «yo», le aseguro que es lo primero que debe hacer después de leer este artículo. Y ya que estamos, entre usted y yo, le aconsejo probar también todo lo demás: el far breton, los kouign-amann o incluso la andouille de Guémené o de Vire. Se lo aseguro, será toda una revelación. Y no lo olvide: beba sidra en medio de todo esto.Su arquitectura fuera de lo común



Bretaña cuenta con un buen número de ciudades y pueblos maravillosamente bien conservados. Por no alargar demasiado este artículo mencionaré solo algunos, pero le recomiendo de verdad ir a descubrirlos todos.
Saint-Malo sigue siendo imprescindible. Pasear por sus murallas y por sus calles adoquinadas es un auténtico placer. Con la marea baja podrá visitar la Île du Grand Bé y la del Petit Bé. Dinan también debe estar en su lista. Es una ciudad fortificada con casas de entramado de madera muy bien conservadas. Y en la misma línea le recomendamos Locronan. Cancale, para los amantes de las ostras, con su inmensa explotación, o Concarneau y su enorme puerto pesquero son lugares muy agradables de descubrir. Morlaix y Quimper merecen una visita, sobre todo por la particularidad de sus viviendas. Vannes y Rennes también tienen mucho que ofrecer; espero que se tome el tiempo de conocerlas.
A quienes buscan alejarse del bullicio turístico, les recomendamos Rochefort-en-Terre. Más discreto, pero muy pintoresco.
Para terminar, mencionaré Dinard y Paimpol. Dos localidades costeras muy apreciadas y con mucha historia. Nuestra vuelta a Bretaña llega a su fin; espero que haya disfrutado leyendo el artículo tanto como yo escribiéndolo. Bretaña guarda aún muchos secretos y espero que vaya a descubrirlos. No olvide actualizar su guía y añadir todos los lugares que le parezcan imprescindibles.
Los descubrimientos excepcionales suelen venir de los lugares menos conocidos.
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