
El turismo slow: ¿qué es exactamente?
Descubra aquí todo lo que hace extraordinario al turismo slow.
El turismo slow, o turismo lento, es lo contrario del turismo de masas. Se trata de un tipo de turismo alternativo que invita a tomarse su tiempo, ¡por una vez!

Tomarse su tiempo durante las vacaciones
Nacido en los años 2000, el turismo slow permite descubrir paisajes de ensueño, empaparse más de la naturaleza y disfrutar de los múltiples placeres de la mesa entre numerosos encuentros.
Es una forma de turismo más pausada: uno se toma el tiempo de disfrutar de sus vacaciones sin una agenda sobrecargada. Es más fácil desconectar y, gracias a ello, se descubre mucho mejor el mundo que nos rodea.
Aquí se come local y de temporada, no se coge el coche, se prefieren los transportes no contaminantes, lo que elimina un estrés añadido (gasolina, aparcamiento...).

Las ventajas del turismo slow
Las ventajas del turismo slow son muchas, tanto para el planeta como para las personas.
En efecto, al veraneante este tipo de turismo le permite:
- Tomarse su tiempo
- Desestresarse
- Regular sureloj interno
- Vivirencuentrosy descubrir con más intensidadnuevas culturas
- Descubrir paisajesaccesibles únicamente a pie, en bici o a caballo...
Además, al basarse en una reducción de los desplazamientos y de los transportes contaminantes, contribuye a la lucha por un planeta más limpio. A menudo se pernocta en casas de la zona, se consume local; en definitiva, se hace lo necesario para unas vacaciones con un menor impacto, ¡y eso sienta muy bien!Desconectar para reencontrarse y disfrutar: así definiríamos nosotros el turismo slow. ¿Y si la próxima vez que se vaya de vacaciones probara este concepto?
Y para aprovechar sus vacaciones al máximo, ¿por qué no combinar el turismo slow con la microaventura ?
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